Dieser Artikel von Wikipedia ist u.U. veraltet. Die neue Version gibt es hier. Oid mortales ist der Titel der argentinischen Nationalhymne . Sie wurde zum ersten mal am 11. Mai 1813 gesungen. Der Text stammt von Vicente López y Planes die Musik komponierte Blas Parera. Insgesamt die Hymne aus neun Strophen und einem gleichen Chortext der nach jeder Strophe gesungen Meistens beschränkt man sich aber darauf nur erste Strophe und den Chor zu singen.
¡Oid mortales! El grito sagrado: ¡Libertad Libertad Libertad! Oid el ruido de rotas cadenas: Ved en trono a la noble ¡Ya su trono dignísimo abrieron Las provincias unidas del Sud! Y los libres del mundo responden: ¡Al Gran Pueblo Argentino Salud! Y los libres del mundo responden: ¡Al Gran Pueblo Argentino Salud!
Hört ihr Sterblichen! Den geheiligten Ruf: Freiheit Freiheit Freiheit! Hört den Lärm gesprengter Ketten: Folgt dem Thron der edlen Gleichheit. Die Vereinigten Provinzen des Südens haben schon gezeigt den würdevollen Thron! Und die Freien der Welt antworten: Heil dem großen argentinischen Volk! Und die Freien der Welt antworten: Heil dem großen argentinischen Volk!
De los nuevos campeones los rostros Marte mismo parece animar: la grandeza se anida en sus a su marcha todo hacen temblar. Se conmueven del Inca las tumbas y en sus huesos revive el lo que ve renovando a sus de la patria el antiguo esplendor.
Pero sierras y muros se sienten retumbar con horrible fragor todo el país se conturba por de venganza de guerra y furor. En los fieros tiranos la envidia escupió su pestífera hiel su Estandarte sangriento levantan provocando a la Lid mas cruel.
¿No los véis sobre México y arrojarse con saña tenaz? ¿ y cuál lloran bañados en Potosí Cochabamba y la Paz? ¿No los veis sobre el triste luto y llantos y muerte esparcir? ¿No los veis devorando cual fieras todo pueblo que logran rendir?
A vosotros se atreve Argentinos el orgullo del vil invasor: vuestros campos ya pisa contando tantas glorias hollar vencedor. Mas los bravos que unidos juraron su feliz libertad sostener a estos tigres sedientos de sangre fuertes pechos sabrán oponer.
El valiente Argentino a las armas corre ardiendo con brío y valor el clarín de la guerra cual en los campos del Sud resonó. Buenos Aires se opone a la de los Pueblos de la ínclita y con brazos robustos desgarran al Ibérico altivo león.
San José San Lorenzo Suipacha ambas Piedras Salta y Tucumán la Colonia y las mismas murallas del tirano en la banda oriental son letreros eternos que dicen aquí el brazo Argentino triunfó aquí el fiero opresor de la su cerviz orgullosa dobló.
La victoria al guerrero Argentino con sus alas brillantes cubrió y azorado a su vista el con infamia a la fuga se sus banderas sus armas se rinden por trofeos a la libertad y sobre alas de gloria alza Pueblo trono digno a su gran Majestad.
Desde un polo hasta el otro de la fama el sonoro clarín y de América el nombre enseñando les repite: mortales oid. Ya su trono dignísimo abrieron las Provincias Unidas del Sud y los libres del mundo responden al gran Pueblo Argentino Salud.